
Deje de luchar contra sus sistemas de calefacción: por qué las lámparas de fibra de carbono infrarroja funcionan tan bien
Si está construyendo una fábrica moderna, lo último que quiere es tener un sistema de calefacción obsoleto, del estilo de los años 70. Los sistemas de calefacción antiguos son lentos y poco eficaces. En un mundo donde todo está digitalizado, esa lentitud representa un verdadero problema.
Aquí es donde entran en juego las lámparas de fibra de carbono infrarroja. Son rápidas, realmente rápidas. Convierten la electricidad en calor casi al instante en que se enciende el interruptor. Esto significa que la temperatura generada puede mantenerse al día con los datos del PLC en tiempo real.
¿Por qué fibra de carbono?
Piense en esas antiguas lámparas con bobinas metálicas. Son frágiles. La fibra de carbono es diferente: soporta bien los altos niveles de calor. Puede encenderse y apagarse miles de veces al día sin que el filamento se dañe.
Además, emiten un tipo específico de calor de onda media-larga. Si trabaja con materiales orgánicos o diferentes sustratos, estos materiales absorben mejor este tipo de calor. Es más eficiente y también más confiable.
Obtener datos precisos
Una fábrica inteligente depende de un bucle de retroalimentación. Quiere que sus sistemas de calefacción comuniquen con sus sensores.
Dado que estas lámparas no necesitan tiempo para “calentarse”, puede ajustar el perfil de temperatura en tiempo real. Ya no hay necesidad de esperar a que el horno convencional se caliente. Si la velocidad de producción aumenta, simplemente aumenta la potencia y volverá a alcanzar el punto óptimo. Así se elimina la necesidad de hacer conjeturas.
Los sacrificios inevitables
Nada es perfecto. Estos sistemas de alta densidad consumen mucha energía. Debe asegurarse de que sus unidades de distribución de energía puedan manejar ese aumento inicial de consumo, de lo contrario tendrá problemas.
También está el problema del calor excesivo. Aunque estas lámparas son muy eficientes, siguen emitiendo mucha energía. Si no protege adecuadamente su equipo, este sufrirá daños.
Mi consejo: conecte todo esto a su red SCADA. Deje de tratar el sistema de calefacción como un costo desconocido y comience a registrar cuánta energía se utiliza por unidad. Así, podrá gestionar mejor esos costos.